lunes 30 de julio de 2007

Bolas...fuera!!!

Aquí os presento mis dos primeros regalos. Las b*o*l*a*s c*h*i*n*a*s y el l*u*b*r*i*c*a*n*t*e de fresa.




Tengo que reconocer que si no me hubieran explicado lo que era y para qué servían, me hubiera pensado que eran las típicas pelotas antiestrés, sí, esas que aprieto en la mano hasta que no puedo más y me ponen tan nerviosa que no puedo dejar de hacerlo y, al final, las termino estrellando contra una pared. Ahora que lo pienso, rara forma de quitar el estrés... Por otra parte, también me parecían moníiiiiisimas para decorar mi estantería fucsia.


Pero no, las b*o*l*a*s estas te quitaban el estrés pero de otra forma bien distinta, aunque a mí me terminaron provocando más. El sábado por la noche me decidí a probarlas porque, según nos contó la chica erótica-festiva, la estimulación es total cuando bailas con ellas puestas. También nos aconsejó que las usáramos con l*u*b*r*i*c*a*n*t*e y yo, que soy muy obediente, creo que me excedí un poco porque sino no le encuentro explicación a lo que me pasó...


Quedé con una amiga para ir a cenar. Iba yo taaaaaaaan contenta con mi masaje interior cuando nos encontramos a mis padres y se empeñaron en invitarnos... Total que con lo pesadita que se pone mi madre cuando le dices que NO, que ni decir tiene que terminamos cenando con ellos y sus amigos. Todo iba más o menos bien, se me había cortado el rollo pero bueno, ya habría tiempo de seguirlo luego, cuando me empiezo a notar como si estuviera pariendo... QUÉ ESTA PASANDO??? No me lo podía creer, no podía ser verdad!!! Se me había salido una bola!!!


El servicio estaba en la otra punta del restaurante y tenía esa sensación de que, aunque supiera que nadie podía darse cuenta de lo que me estaba pasando, la gente lo podía ver perfectamente como si tuviesen rayos X en los ojos... Al final, terminé levantándome y paseándome, cual jinete sin su caballo, hasta los baños. Y aunque pensara que ya no me podía pasar nada más estaba muy equivocada porque cuando fui a quitármelas, la que aún quedaba dentro hizo ventosa y no había dios que la sacara...


Finalmente conseguí volver a la mesa con ellas en el bolso a buen recaudo. Aún así no conseguí olvidarme de ellas en toda la noche porque, cada vez que me movía, pensaba que me estaba sonando el móvil y eran las b*o*l*a*s vibrando por su cuenta...


La próxima vez que las use, si es que vuelvo a hacerlo, me lo pensaré dos veces.

5 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Brutal la historia. Que bueno...

Me acaba de ver una compañera reir y no sé como he salido del paso.

jajaja.

LaReinaDelSur dijo...

Jajajaja
Eres la leche contando cualquier cosa!!!!!
Muy bueno!

Bec dijo...

Ahora yo tambi�n me rio pero en aquel momento lo pas� fatal, encima se lo cont� en bajito a mi amiga y le dio un ataque de risa que me lo hizo pasar peor todav�a... De todas formas ya lo tengo decidido, a partir de ahora su futuro ser� la decoraci�n de mi estanter�a.

Besitos para los dos :-D

principito dijo...

Pero es posible q se saliera sola? Dan realmente placer?

Curioso asunto este de las bolas chinas y mas visto desde un punto de vista masculino.

Bec dijo...

PRINCIPITO doy fe de que se salió sola... MJ dice que es que me pasé con el lubricante, no digo yo que no... Que siempre es mejor que sobre que no que falte.
Placer, lo que se dice placer... Pos no, pero yo es que soy muy rarita para estas cosas, teniendo en cuenta que hasta que no conocí a mi ex creía que era frígida...