... es pura coincidencia.
Siempre que nos vamos de viaje a cualquier parte Parda, haciendo gala de su mayor defecto, llega tarde y termina perdiendo el bus, el barco, el tren, el burrotaxi o cualquier medio que tuviéramos planeado pillar. Para que esta vez no pasara, teniendo en cuenta lo que supone perder el avión, Autista se quedó a dormir en la ciudad en la que ella estaba y quedamos en vernos las tres en el aeropuerto.
Mi viaje fue una odisea... Eran las fiestas de mi city y me recogí algo así como a las cinco de la mañana en un estado de descomposición humana bastante avanzado. A las ocho me monté en el helicóptero (pobre de aquel que se ría) y a las nueve ya estaba en la terminal de salidas, frente al mostrador de nuestro vuelo, que no salía hasta las once. A las diez aún no habían llegado. Con el tiempo pegado al culo me llaman para ver dónde estaba, que ellas estaban a punto de entrar en el aeropuerto.
Bec: Estoy en la T2, frente al mostrador de nuestro vuelo...
Ellas: Y cómo llegamos hasta allí? Tú cómo sabes que tenemos que embarcar ahí?
Bec: No tengo ni puta idea porque no sé dónde estáis... El mostrador es el 247 porque es el único vuelo a las once y media hacia Santander...
Media hora más tarde llegan. Les faltaban las gallinas debajo del brazo pero estaba completamente segura de que podía oír un cacareo en cualquier momento...
Parda: Bec, tú que eres la cosmopolita, cómo se lee el tablero luminoso? Porque si yo fuera sola me quedaría aquí sentadita esperando que me llamaran por los altavoces...
Bec: No contestes, no contestes, no contestes...
Cuando llegamos al control de viajeros fue un auténtico show!!! Parda llevaba ampollas de colirio sueltas por tooodo el bolso, además de cremas, muestras de colonia... Y puesto todo el muestrario de bisutería de Línea Cero. Espectáculo a la hora de meterlo todo en la bolsita que, por cierto, quería dársela al segurata. Pero dársela para él para siempre... Autista llevaba un champú enorme en su bolso de mano, que le daba pena tirar... Así que tuvimos que volver para que lo facturara también. Al final pillamos el avión por los pelos.
En el avión...
Parda: Vamos a avisarle al capitán de que Agarrada no viene, no? Porque sino el avión no despegará esperándola...
Ya en S*a*n*t*a*n*d*er fuimos a recoger el coche que habíamos alquilado. Nos montamos emocionadas en nuestro nuevito F*i*a*t P*u*n*t*o, meto primera para salir del aeropuerto y...
Parda: Tú cómo estas tan segura de que esa es la primera marcha si este no es tu coche?
Bec: No contestes, no contestes, no contestes...
Como era de esperar nos perdimos. Nunca quise creer que fuera cierto eso de que las mujeres no sabemos leer mapas pero Parda me lo corroboró. Cuando finalmente llegamos a los apartamentos... Es que no sé ni cómo explicar como eran... Una mezcla entre una residencia de estudiantes de la posguerra y un club de carretera. Sí, algo así, con un toldo rojo chillón y una entradita de mala muerte en un callejón sin salida. Sitio recomendado de interés delictivo.
Parda ya me advirtió que no le dijera nada a Autista (fue ella quien lo reservó) si no me gustaba el sitio. Mis amigas tienen un concepto bastante pijo de mí, sólo porque no considero a las cucarachas animales de compañía ni a las telarañas objetos decorativos. Cuando ya sí se me hincharon las narices fue a la hora de pagar, que nos costó 700 euros, cuatro noches... Y encima se molestaron.
La habitación os la podéis imaginar... En la entrada tenía una especie de mostrador con un fregadero y una placa, que servía de cocina pero que, como estaba claro, no servía para nada. Con deciros que Parda puso una tableta de chocolate artesanal que había comprado para sus padres en la encimera y cuando fue a cogerlo para guardarlo sólo quedaba un charco de color marrón y un papel aceitoso, porque por una extraña razón el calor de la placa salía por el mostrador.
Dispuesta como iba a que nada me aguara las vacaciones, no me quejé de la habitación, es que no dije ni mú... Cuando ya me empecé a quejar fue cuando después de comer quisieron que nos fuéramos a dormir la siesta y ya no volvimos a ver la calle hasta el día siguiente por la mañana... Pues prácticamente todos los días fueron así. La siestecita del Imserso hasta las nueve de la noche no había quién se las quitara. Pero si cuento día por día así se os va a hacer interminable, así que voy a lo realmente anecdótico.
A las puertas de un concierto de P*i*g*n*o*i*s*e y Algunos h*o*m*b*r*e*s buenos...
Autista: Oye, aquí dentro habrá sillitas, no? Que yo más de tres horas de pie no puedo estar...
En la playa, a la media hora de llegar, el único día que salió el sol...
Autista: Uy vámonos que aquí hace mucho sol...
Sospecho que en realidad mis amigas son de Fuenteovejuna, porque teníamos que ir siempre por cojones todas a una... Menos Autista que cuando se le iba la olla se piraba sola y no nos dejaba ir con ella, de ahí su nombre. Bueno tampoco he contado que, a pesar de que las tres tenemos carné de conducir, el coche me tocó en una tómbola, porque les daba miedo cogerlo y me hice todos los días una media de 300 kilómetros. El viernes ya estaba hasta los cojones, quería dormir hasta más tarde de las nueve, pero a y media teníamos que echarle el ticket de la hora y ya me desquicié cuando Parda me dijo que no pensaba ir sola a ponerlo ella, que teníamos que ir las tres. Al final se fueron ellas dos y yo detrás porque se habían dejado las llaves del coche en la habitación...
Bec: Cómo pensábais poner el ticket sin las llaves?
Ellas: Pues enganchado en el limpiaparabrisas, como todo el mundo... Te crees que somos tontas?
A escasas horas de coger el avión de vuelta, yo no podía estar más contenta... Y ellas, súper tristes porque se lo habían pasado taaaan bien... Después he necesitado dos semanas para desintoxicarme de ellas pero no lo he conseguido porque les dio por llamarme porque me echaban de menos... Sin dudas, hay amores que matan.
CONTEXTO:
Autista no quiso salir ni un sólo día porque dice que ha madurado y quiere tranquilidad. En cualquier conversación, ya fuera sobre mis bragas, tenía que llamar al novio para que diera su opinión. Iba de antisocial, sólo hablaba con viejetes y camareros shungos shungos, como el del hotel de Bilbao que se nos pegó y nos llamaba hasta a la habitación... Su único interés en el viaje era ver iglesias y escuchar misa en vasco...
Parda está empezando con el novio... Bueno llevan empezando desde hace más de seis meses, pero él no la llama, sólo le manda sms insípidos y ella se pasa el día amargada, amargándome a mí con la misma historia de siempre y montándole a él pollos para que le llame, aunque sea por obligación. A la hora de dormir, si comparte la habitación con alguien, se pone nerviosa, le entra taquicardia y no consigue pegar ojo, así que para no quedarse sola tampoco te deja dormir a ti. Su frase para tooodo el viaje fue: "No tengo dinero". Así que no quiso ni salir, ni ir a comer por ahí, ni comprar nada porque decía que no podía permitírselo pero sí que pudo pegarse dos semanas más de vacaciones después con el colega... Además, es un puto desastre y se ofende porque no la dejamos llevar las cosas para que no las pierda. En S*a*n*t*a*n*d*e*r se dejó una toalla y el cargador del móvil, con la excusa de que yo lo habría puesto en algún sitio que no fuera visible. Tuvimos una bronca enorme en B*i*l*b*a*o porque decía que ella no era así y, por nuestra culpa, no podía quitarse el cartel de inútil... Para demostrarlo, cuando ya estábamos en el aeropuerto de vuelta se coscó de que se había dejado la tarjeta del cajero y dos camisetas en el hotel. Pero ella no es un desastre, eh!!!
Y bueno, podría seguir contando sin parar mis desventuras por el norte, pero cualquier parecido con unas vacaciones sería pura coincidencia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

5 comentarios:
Jajaja.... por lo menos ya tienes anecdotas que contar... jajaja... creo que si me voy yo con esas amigas tuyas, a mitad de viaje las dejo ahi y que se las apañen... y pensaba yo que mis vacaciones iban a ser lo peor, me fui con un par de parejas amigos mios a Toledo pero estuvo genial!!Besitos
Vaya tela! Definitivamente necesitas unas vacaciones de verdad con alguien que no lo ponga tan difícil.
Además Santander.. estuve allí el verano pasado con un amiguete una semana y lo pasamos de cine.
En fin.. ánimo con el curro que ya veo que tampoco es un camino de rosas..
Ale! Pues para Semana Santa, las llamas y os hacéis otro viajecito! jajaja Es broma...
Desde luego que "el alma de la fiesta" no eran... Y encima las dejabas dormir mega-siesta??? Conmigo tendrían que haber dado! No les hubiera dejado pegar el ojo más de 10 minutos!
Eso sí, para las próximas vacaciones haz otra combinación de acompañantes!
Besitossssss
¡Increíble!. No sé si reir o llorar. Por cierto, lo de la misa en vasco, debe ser durillo, ¿verdad?.
Besos
te comprendo, mis últimas vacaciones, o mi última escapada fue algo parecido. y lo peor es que llevaba sin salir de mi agujero más de 3 años y no se cuando me va a tocar otra vez...
besitos
Publicar un comentario en la entrada